Todo empieza en 1975, en Raubling, Baviera, con la creación de la empresa por Cornelius Rechenberg. Este joven ingeniero con tan sólo 26 años investiga sobre una nueva generación de prótesis mamarias. Su idea fue crear una prótesis cuyo aspecto fuera tan natural como el de la mama. Así nace la primera prótesis mamaria externa de silicona. Siempre buscando nuevas soluciones, Amoena ha desarrollado prótesis de silicona dotadas del concepto patentado Doble- Capa, autoadhesivas o ligeras. La última creación ha sido la prótesis Amoena Tresia, suave y femenina que reproduce la caída natural del pecho. Los distintos conceptos de prótesis responden a las exigencias individuales de las mujeres operadas de cáncer de mama.